Acabamos de celebrar el quinto Año Nuevo de Brazz.
Cada momento vivido dentro de este proyecto nos hace darnos cuenta de lo que significa estar en contacto con una comunidad heterogénea, formada por muchas facetas de colaboraciones deportivas, profesionales y humanas.
Brazz, también durante este último año, ha sido muchas cosas; y al recorrer algunas etapas, nos gustaría contaros qué pensamos y qué sentimos respecto a los valores que se expresan a través de los distintos caracteres de nuestra comunidad.
Esta realidad con “forma de oveja”, en el corazón de Las Marcas, no es para nosotros una simple actividad comercial, sino un núcleo de amor por el territorio, de búsqueda de la calidad, de relaciones humanas que van más allá del ámbito laboral y, sobre todo, una mirada hacia nuevos desafíos; un lugar dentro de cada uno de nosotros en el que nos hemos identificado pensando en nuestro camino de crecimiento individual, donde hemos encontrado apoyo en los demás, renovando nuestro compromiso para alcanzar objetivos ambiciosos (sabiendo que, si caemos, alguien estará ahí para “asegurarnos”).
Así que aceptamos con gusto este juego que se nos ha propuesto: elegimos 12 fotos para reflexionar sobre algunos conceptos que nos inspiraron durante 2025 y que podemos llevar con nosotros a este 2026.
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Empezar el año reuniéndonos en Meschia tiene algo poético. Esa tierra, que durante mucho tiempo permaneció un poco escondida, resultó ser el lugar perfecto para vivir momentos de alegría y de compartir. El inicio del año trae consigo nuevos proyectos, buenos propósitos y nuevas ambiciones. Vivir juntos las motivaciones y los miedos de cada uno nos permite empatizar con el otro y conectar a un nivel más profundo, sentando las bases para compartir un camino que pueda ser un medio de expresión para todos los individuos dentro del “rebaño”. Un lugar simbólico, donde en la foto podemos sentir resonar un solo grito, compuesto por muchas voces:
“¡Alè Matti! ¡Estamos aquí!”

Perseverancia
Todos los proyectos que queremos emprender requieren algunos ingredientes clave; uno de ellos es la perseverancia. Cada persona ligada por un profundo amor a su tierra busca la manera de dejar huella devolviendo algo a la comunidad de los lugares que llamamos “casa”. Este año, Elias nos ha dado un gran ejemplo de cómo la ambición, el método, la tenacidad y el no rendirse —seguir creyendo en las propias capacidades— pueden proporcionarnos las herramientas para dejar huella. Su perseverancia es el símbolo de un proyecto a largo plazo, para el cual es necesario seguir “golpeándose la cabeza contra el borde hasta volverlo redondo”. Y hacerlo en casa tiene un valor añadido imposible de medir.

Energía
Este año Yannis ha dedicado tiempo a muchas zonas diferentes del mundo, logrando resultados interesantes en términos de ascensiones. Desplazarse mucho, escalar a altas dificultades y adaptarse a contextos muy distintos requiere una gran energía. Nuestro proyecto, en sus múltiples formas de expresión, exige continuamente la misma capacidad de adaptación y el mismo tipo de energía positiva. Yannis encarna este concepto de manera impecable y esperamos que pueda ser una fuente de inspiración no solo para nosotros, sino para todos.

Crecimiento
Sin duda ha sido un año de crecimiento, desde muchos puntos de vista, y al hablar de ello nos emociona pensar en Gianluca y Caterina. La pasión que los impulsó a invertir en la escalada, en su territorio y en su futuro —juntos— los convierte en una gran fuente de inspiración. Al menos para nosotros. La autenticidad y la sencillez con las que afrontan la vida y el mundo de la escalada representan uno de los enfoques más puros que se pueden reconocer. Escaladores con un fuerte impacto local, criados en una zona con posibilidades de escalada limitadas pero de gran calidad, soñadores humildes que se dedicaron a la competición y que, por tanto, cuentan con un recorrido deportivo que nunca ha afectado su amor por la escalada outdoor. Un amor que nace en el bosque, florece entre los árboles de Pietra del Toro y crece dando luz a un lugar. Un gimnasio. Que pueda ser un punto de encuentro para muchos, un espacio donde ponerse a prueba. Donde crecer. Juntos.

Confianza
Algunos proyectos nos ponen en contacto más profundo con las fragilidades humanas y, al mismo tiempo, nos permiten reconocer la fuerza del espíritu. Nos resulta fascinante la capacidad que tiene Alessandro de generar confianza, especialmente en contextos donde no existen referencias visuales, donde hay un delicado equilibrio entre la confianza y la relación con los propios miedos. “Blinded by the climb” representa un momento en el que la relación entre los seres humanos se desarrolla a través de canales de comunicación diferentes; nos atreveríamos a decir, más profundos. Dar visibilidad a momentos como este es una forma de hablar de realidades donde el amor es el protagonista de las motivaciones intrínsecas de las personas. Creemos que es importante enviar un abrazo de gratitud a todas aquellas personas que, cada día, eligen amar entregándose a relaciones humanas de este tipo. En esta foto vemos, ante todo, un lugar donde, incluso antes de enseñar escalada deportiva, se está aprendiendo algo que va más allá.

Presencia
Uno de los aspectos que nos permitió entrar en contacto directo con muchos nuevos escaladores y escaladoras fue nuestra presencia constante en los eventos de street boulder. Aunque para un escalador outdoor el “street” no representa la máxima expresión de la escalada, reconocemos que la presencia en estos eventos es un momento indispensable para el intercambio y para transmitir una cultura que no debería perderse. Una cultura que quizá pueda servir de “puente” entre el indoor y el outdoor: algo sobre lo que merece la pena reflexionar con seriedad, sin banalizar sus pros y contras. También este año estuvimos presentes en 43 eventos, llevando el stand de Brazz… ¡y nuestra oveja gigante!
Camino
"Eso es lo que busco, y lo que me mantiene entrenando cada día: convertirme en un escalador más completo y acercarme a líneas como esta, líneas que antes parecían completamente fuera de mi alcance. Siento que he desbloqueado un nuevo nivel de conciencia sobre mis capacidades físicas y mentales".
Estas palabras de Simo, relacionadas con su recorrido como boulderista, son para nosotros una especie de mantra. Trabajar cada día para mejorar, adquirir nuevas habilidades y un mayor control físico y mental. Una especie de disciplina monástica, enfocada en alcanzar equilibrio, serenidad y control; cualidades que permiten liberar el verdadero potencial que llevamos dentro. El camino nunca termina, y la mejor habilidad que se puede adquirir es sonreír ante las dificultades, aceptar el fracaso y seguir creyendo en el proceso.

Visión
Esta foto nos gusta mucho y nos hace pensar en los primeros momentos; en particular, estábamos en Mangustaio (un lugar de escalada casi mítico en la historia de Brazz). Acabábamos de conocer a Raffo, visualizando movimientos y cayéndonos. “Deberíamos hacer nosotros mismos los crash pads”.
En la foto, algunos años después —lugar diferente pero mismo entusiasmo— visualizamos espuma y recibimos golpes del calor. Estamos muy orgullosos de formar parte de este grupo de personas que, gracias a una determinada actitud hacia el trabajo, consigue materializar lo que representa una verdadera visión; una visión que, pieza a pieza, va dando forma a un enorme rompecabezas. Ser siete socios no siempre es sencillo, pero creemos que también es nuestra fuerza. Ser muchos y diferentes nos ha enseñado desde el inicio a poner las ideas de todos sobre la mesa, respetar la visión de los demás y, en una especie de programa no escrito, sacarlas todas adelante. Creemos que esto es lo que nos permite llegar de forma genuina al día a día de quienes, por ejemplo, compran incluso solo una gorra. Una visión que propone una imagen en la que uno puede identificarse precisamente porque nosotros mismos somos heterogéneos e inclusivos. Y hacerlo de manera natural, sin forzarlo.

Compromiso
Nos fascina el trabajo y sus dinámicas, las capacidades de quienes ejercen su profesión con años de experiencia y siguen disfrutándola. Esto es lo que ocurre cuando entro en una obra y veo a mis compañeros tan atentos al detalle. Brazz pone mucho compromiso en lo que propone y no tiene miedo de defender el valor de un trabajo “hecho en casa”. Hoy en día estamos inundados de eslóganes como “kilómetro cero”, “made in Italy”, “artesanal”, detrás de los cuales a menudo cuesta ver qué hay realmente. Pero cuando no se trata solo de marketing, cuando encontramos elecciones concretas y cuidadosas con el valor de las cosas y de las personas, se hace evidente lo importante que es no perder estos valores. Especialmente en tiempos de IA.

Timing
La foto de Siara en The Hatchling nos hace reflexionar sobre la impermanencia, la precariedad y el momento en el que tomamos ciertas decisiones. En años tan frenéticos como estos, identificar los propios equilibrios no es sencillo, al igual que no siempre es fácil captar los instantes más propicios, sintiéndose la persona adecuada en el lugar adecuado.
Recuerdo la sesión en Kleinfontein. Probamos un bloque que conocíamos desde hacía años, del que habíamos visto fotos y vídeos; lo intentamos durante un tiempo hasta darnos cuenta de que necesitaría una sesión más, una sesión que todavía hoy nos espera. Hay veces en las que enfoques como soltar, aceptar, pensar que tenemos tiempo o perdonarnos ciertas debilidades nos hacen perder oportunidades y situaciones que deberíamos haber vivido con mayor determinación. Aquella vez en The Hatchling pensamos: “Me gustaría encadenarlo, pero hay tantos bloques por probar… Cuando vuelva a Rocklands seguro que lo intento”. La roca se ha dado la vuelta y no habrá una segunda oportunidad. (Matteo)
Las cosas cambian ante nuestros ojos y las decisiones que tomamos condicionan nuestro camino, lo que conseguimos y lo que dejamos escapar. Quizás con demasiada ligereza o comodidad no siempre defendemos lo que es justo o no luchamos hasta el final por lo que realmente deseamos. Este año, Siara tomó una decisión importante y nada sencilla; una gran apuesta. Tuvo el timing adecuado.

Cuidado
Como ya hemos dicho, este es el quinto año de Brazz: cinco años que han pasado a toda velocidad y en los que se han vivido innumerables aventuras. Aunque las palabras utilizadas hasta ahora han sido ingredientes importantes del “pastel” Brazz, creemos que falta una fundamental. Edoardo (“Tama”), en esta foto, transmite una fuerte sensación de cuidado por los detalles. Al mirarla, pienso en alguien que ha crecido en estrecho contacto con el recorrido de la empresa (incluso antes del proyecto Brazz), desempeñando roles que lo han convertido en una figura de referencia dentro del equipo. Tama es una persona y un trabajador puntual, preciso y ordenado que, con calma y paciencia, saca adelante cada día un proyecto que es tan suyo como nuestro. El cuidado, probablemente, sea el primer paso hacia el compartir.

Exploración
La foto de Max representa uno de los momentos más gratificantes de la escalada.
Conozco bien la sensación de compartir primeras ascensiones en nuevos sectores. Las horas de aproximación, a menudo en soledad, inmerso en los pensamientos o completamente despreocupado, se ven recompensadas cuando la imaginación de una línea sobre la cara de una roca toma forma y te ofrece una visión de posibilidad. En ese momento te sientes explorador, creador, artista. Dibujas y borras, pruebas una secuencia y luego otra, fijas la mirada en la roca examinando cada detalle en busca de esa característica que cambia una presa o revela un nuevo microapoyo. Estudias la morfología del problema y tratas de comprender cómo adaptarte mejor para adquirir una nueva información. (Matteo)
Pero la foto de Max tiene algo más: muestra lo que significa compartir todo este proceso con alguien que sepa ser un compañero a la altura de lo que va creciendo dentro de ti mientras intentas dar luz a algo nuevo. Sacando el concepto del contexto de la escalada, vemos en el recorrido de Brazz la misma actitud exploratoria hacia nuevos sectores y nuevas aventuras. No siempre conseguimos compartir las “sesiones” en todos los proyectos y, a veces, caminamos solos explorando nuevas zonas, buscando información o examinando detalles. Cada uno de nosotros trabaja duro en sus propias exploraciones —a menudo muy distintas entre sí— y, sin embargo, en el momento en que compartimos una sesión, nos convertimos exactamente en ese compañero que te gustaría tener a tu lado.

¿Y entonces?
Ha sido un año intenso y nos gustaría que todo lo escrito hasta aquí sirviera para reflexionar sobre quiénes somos y sobre cómo cada uno de nosotros contribuye de manera esencial a transmitir valores que no son banales y que nos definen como individuos. Siempre estamos frente a una elección, y lo que hacemos no determina nuestra esencia, pero sí nos identifica en términos de impacto social.
Y, en cualquier caso, 2026 será otro año.
Tenemos muchas ganas de descubrir qué “problemas” nos traerá, con quién los compartiremos y adónde nos llevará este nuevo, continuo y constante proceso.
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